La fractura puede definirse como una solución de continuidad en un hueso, producida bruscamente, ya sea por una violencia exterior o por una contractura muscular intensa. El ritmo agitado de la vida diaria, el aumento del tránsito vehicular, la difusión de los deportes y la industrialización, son las principales causas de traumatismos que generan las fracturas de los huesos, aunque en pacientes mayores o ancianos, un traumatismo de baja energía, como una caída simple, puede bastar para producir una fractura.

Las fracturas pueden ser cerradas, cuando se hallan aisladas del exterior por la integridad de los tejidos blandos y la piel, o abiertas o expuestas, cuando hay comunicación del foco de fractura con el medio exterior.

El dolor es el síntoma primordial y es prácticamente constante. En general es espontáneo pero se acentúa ante cualquier movimiento. Es común que el paciente refiera haber sentido un crujido o chasquido al momento del trauma. La impotencia funcional está casi siempre presente.

Al examen, se puede observar aumento de volumen en la zona del trauma que casi siempre va acompañada de hematoma local. Las deformaciones, a veces fácilmente perceptibles, están en relación con el grado de desplazamiento de los fragmentos. Hay algunas típicas, como el acortamiento y rotación externa en las fracturas de cadera y el dorso de tenedor en las fracturas de muñeca.

La conducta ante la sospecha de una fractura, debe ser no manipular el miembro afectado ni acudir a un empírico o “huesero”. Debe ser llevado de inmediato a un centro asistencial para ser evaluado por un traumatólogo.

De inicio, el miembro puede ser inmovilizado en casa según la ubicación de la lesión. Si se encuentra en mano, muñeca o antebrazo, puede colocarse en una tablilla y envuelto en una venda elástica colocándose hielo local (no aplicar frotaciones). Si se encuentra en el brazo, puede aproximarse al tórax y vendarlos juntos alrededor de los mismos.

Si la lesión se encuentra en miembro inferior, también se puede acondicionar una tabla larga por debajo y envolver con una venda antes de ser trasladado. Si se sospecha de fractura de cadera (dolor intenso e incapacidad de pararse), de preferencia se debe llamar a una ambulancia para ser movilizado en bloque por personal entrenado.

 

Dr. Roberto Villena Mendoza
Médico Traumatólogo