¿Qué son las Incretinas? Hormonas liberadas en el intestino en respuesta a la ingestión de alimentos

La Diabetes Mellitus Tipo 2 es una pandemia no controlada que sigue creciendo por el aumento del sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo.

Con el descubrimiento de la Insulina en 1921 y de agentes orales como la Glibenclamida en 1942, la Metformina en 1956 y la Plioglitazona en 1999, hemos tratado de controlar la Diabetes Tipo 2. Solo un tercio de los pacientes alcanzan un buen control con glucosas promedio menor de 140mg/dl.

Desde hace tres años existe una nueva forma para tratar la Diabetes de Tipo 2 en base al aumento de las hormonas intestinales llamadas Hormonas Incretinas.

Su objetivo es evitar las complicaciones de la Diabetes Tipo 2, que sabemos pueden ser muy devastadoras

Las Hormonas Incretinas son dos: el Péptido 1 tipo glucagon (GLP-1) y el Polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa (GIP). Ambas hormonas son liberadas desde el intestino, en respuesta al consumo de nutrientes, principalmente glucosa y grasa.

La GLP-1 es sintetizada en las células endocrinas L, localizadas en la mucosa intestinal distal, mientras que la GIP es sintetizada en las células K localizadas en la mucosa intestinal proximal.

Las Incretinas duran en la sangre unos pocos minutos pues son desactivadas  por una enzima: la dimetil dispeptidas 4 (DDP4).

En los diabéticos las incretinas están disminuidas y aumentada la hormona Glucagon, que hace que el hígado produzca mucha glucosa. Esta sobreproducción de glucosa sumada a la poca insulina producida por falla de las Incretinas, aumenta la glucosa en la sangre y genera una descompensación metabólica.

Como solución a dicho problema se presentaban dos alternativas: la producción de un compuesto químico análogo a la Incretina GLP-1, más potente y resistente a la enzima DPP4. Se trata del exenatide, de mucho éxito en EEUU, permite controlar muy bien la glucosa y el apetito, el peso de los pacientes y disminuir la presión arterial y los triglicéridos.

La otra alternativa era bloquear a la enzima DPP4, que inactiva a las incretinas. Las drogas Sitagliptina y Vildagliptina, al conseguir aumentar la vida de las incretinas, ayudan a alcanzar las metas del control glicémico.

Las incretinas además de disminuir la glucosa, no aumentan de peso, disminuyen el apetito, regulan el vaciamiento gástrico y mejoran el gasto cardiaco. Se pueden así usar en Insuficiencia Renal y Hepática.

De esta manera, estos nuevos tratamientos cumplen el objetivo fundamental, que es evitar las complicaciones de la Diabetes Tipo 2, que sabemos pueden ser devastadoras.

La actividad física y el régimen nutricional son los pilares fundamentales del control de la Diabetes Tipo 2

Finalmente, tampoco este tratamiento puede dejar de lado la activida física y el régimen nutricional adecuado, que son los pilares fundamentales del control de la Diabetes Tipo 2.

Asimismo, se recomienda el automonitoreo con el Glucómetro, herramienta eficaz y útil para el control de la glucosa.

En fin, si nuestra glucosa continúa elevada, entonces, sumaremos las Agentes Orales a la Insulina y tendremos éxito en nuestra lucha contra esta enfermedad.

 

Dr. Luis Zapata Rincón
Médico Endocrinólogo